Puedes practicar este método terapéutico, por sí solo o como un recurso de apoyo adicional a tu proceso de terapia psicológica o un proceso de recuperación de salud física, como un medio para enfocarnos en la recuperación emocional y la reconexión con tu cuerpo.
Una de las bondades del YST, es que todo tipo de persona la puede practicar, sin importar tu edad o si tienes movilidad reducida, de ninguna manera es necesario tener experiencia previa en la práctica del yoga. TODAS LAS PERSONAS SON BIENVENIDAS EN EL YST.
Si deseas explorar este método, puedes solicitar:
– Sesiones individuales, que son personalizadas en el tema que desees trabajar, por ejemplo: duelo, ansiedad, depresión, etc.
– Sesiones grupales, para un equipo de trabajo o familiares.
– Si eres mujer, puedes participar en el programa online «Mujeres en autocuidado», que incluye una sesión gratuita al mes de YST.
El YST es perfecto para quienes buscan una manera suave y efectiva de sanar.